Crónica
San Martín y la deuda pendiente con el ascenso
Cuatro temporadas consecutivas en el reducido y cuatro eliminaciones. El club del Parque analiza qué debe cambiar.
Un ciclo que se repite sin resolución
San Martín de Tucumán clasificó al reducido por ascenso en las cuatro últimas temporadas de la Primera Nacional. En las cuatro fue eliminado antes de la final. El patrón es conocido por la dirigencia, lo reconocen los jugadores y lo padece la hinchada: el equipo llega bien al reducido pero pierde rendimiento exactamente cuando el torneo cambia de formato y los partidos se vuelven más cortos y exigentes. Hablamos con tres futbolistas que estuvieron en al menos dos de esos procesos. Coinciden en que el problema no es físico ni táctico en abstracto, sino de gestión emocional del grupo en la semana previa a los partidos de eliminación directa. «Llegamos al reducido con un nivel de presión que no es normal», dijo uno de ellos, que pidió no ser identificado. «El club está bien estructurado, pero en esa semana todo se desordena: los mensajes, las instrucciones, los horarios.»
Qué propone la nueva conducción técnica
El director técnico asumió en agosto con un mandato explícito: preparar al equipo para el reducido desde el primer día, no solo desde la clasificación. Su propuesta implica rotar menos en la fase regular para consolidar un once habitual, reservar energía física mediante una pretemporada de menor intensidad de choque, y trabajar con un psicólogo deportivo integrado al cuerpo técnico durante toda la temporada. Los cambios son razonables sobre el papel, pero la historia de San Martín en los últimos años obliga a la prudencia. El plantel tiene jugadores experimentados en la categoría y un par de juveniles de proyección que podrían marcar diferencia si el técnico los utiliza en los momentos correctos. Lo que no tiene el club es margen para volver a salir en cuartos de final. La presión institucional es alta y la paciencia de la comisión directiva, según fuentes internas, llegó a su límite.
